viernes, 9 de mayo de 2008

Wikipedia dice: "El funcionario público es aquel trabajador que desempeña funciones en un organismo del Estado, el cual puede representar a cualquier poder público que exista, ya sea el legislativo, el ejecutivo o el judicial".
Pero, esta definición es suficiente para darle el real significado a este concepto?
Si desglosamos el término, vemos que, el diccionario de la Real Academia de la Lengua dice: - Funcionario(a): (De funcionar). m. y f. Persona que desempeña un empleo público.
-Público(a): (Del lat. publĭcus). 1. adj. Notorio, patente, manifiesto, visto o sabido por todos
2. adj. Vulgar, común y notado de todos.
3. adj. Se dice de la potestad, jurisdicción y autoridad para hacer algo, como contrapuesto a privado.
4. adj. Perteneciente o relativo a todo el pueblo
5. m. Común del pueblo o ciudad.
Será que todo aquello perteneciente al pueblo o ciudad, que es notorio, patente, manifiesto, sabido por todos debería "funcionar"? Funciona?
Desde la época Romana, quizás antes, me disculpan los eruditos, se proponía a los candidatos a las magistraturas, se realizaban procesos de "elecciones" a través de comicios centuriados o tributa, por mayoría de votos y anunciada por la máxima autoridad.
Luego las cosas cambiaron, en la Época Imperial, surge la "burocracia" y los "funcionarios" ya no eran elegidos por votación sino nombrados directamente por méritos militares o de origen familiar. Esta "burocracia" (concepto polémico para cualquier mortal) se instaura y crece otorgándole al funcionario un auténtico estatuto que incluye no solo deberes por la investidura sino varios privilegios honoríficos (ingreso, ascenso, sueldo etc.)
En la Edad Media volvemos nuevamente a la idea de que estos "cargos" deben ser desempeñados por militares.
Entonces, es el Rey, el que designa a los Condes y Duques, (funcionarios para la época) de entre sus seguidores militares y a su vez constituye un grupo de "funcionarios" que posteriormente serán la semilla de lo que conocemos como Administración Central del Estado.
Nace entonces el Estado Moderno sustentado sobre el ejército y permanente y la burocracia, ésta se desarrolla de tal manera que comienza a involucrar a estratos distintos de la nobleza.
Lo que genera el planteamiento de presupuestos y estructuras "organizativas” que preparan la entrada al Estado contemporáneo. Pasamos entonces de ser servidores empleados de la corona a convertirnos en "funcionarios el Estado", ente impersonal regido por las leyes.
Y, con la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano” del pueblo francés, se establece que "todos los ciudadanos son iguales ante la ley" y es así como cualquier mortal sin distinciones salvo aquellas que le ameriten sus virtudes y talento puede ocupar plazas o empleos públicos.
Desde entonces, históricamente, se inician una serie de trabajos, estatutos, regímenes, por así decirlo, que establecen sistemas de méritos para el ingreso a la Administración, y así, los países democráticos pretenden establecer sistemas de Administración basados en los cuatro principios básicos del Civil Service Británico:
- Acceso abierto y transparente
- Promoción según el mérito
- Integridad, objetividad e imparcialidad
- No politización.
Dicho esto, observamos entonces, que nuestro régimen legal, si hace honor a estos cuatro principios: En la Constitución:
Art 141. La Administración Pública está al servicio de los ciudadanos y Ciudadanas y se fundamenta en los principios de honestidad, participación, celeridad, eficacia, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad en el ejercicio de la función pública, con sometimiento pleno a la ley y al derecho.
Art 145. Los funcionarios públicos y funcionarias públicas están al servicio del Estado y no de parcialidad alguna. Su nombramiento y remoción no podrán estar determinados por la afiliación u orientación política.....
En el Estatuto de la Función Pública:
Art 40. El proceso de selección de personal tendrá como objeto garantizar el ingreso de los aspirantes a los cargos de carrera en la Administración Pública, con base en las aptitudes, actitudes y competencias, mediante la realización de concursos públicos que permitan la participación, en igualdad de condiciones, de quienes posean los requisitos exigidos para desempeñar los cargos, sin discriminaciones de ninguna índole.
Art. 45. El ascenso se hará con base en el sistema de méritos que contemple la trayectoria y conocimientos del funcionario o funcionaria público. Los reglamentos de la presente Ley desarrollarán las normas relativas a los ascensos.
Esta es solo una pequeña muestra del significado "legal" (en el papel) que tiene, ser FUNCIONARIO en nuestra Administración. Ahora bien, somos realmente esto? Practicamos en nuestro día a día, el ejercicio de nuestras funciones basados nosotros en estos principios? Antes de entrar a la Admón. Pub. la imagen que tenía del Funcionario Público era un sketch de Radio Rochela en el que una funcionaria atendía al público limándose las uñas, o un Sr. que decía "Eso está listo!", me imagino que todos lo recuerdan...
Ahora, con 7 años adentro sé que hay gente valiosa y con ganas de trabajar por el país, pero qué pasa? porqué esa imagen no cambia? Porqué nos perdemos en esa imagen?
No tengo una investigación ni cualitativa ni cuantitativa sobre la imagen del funcionario público (me encantaría hacerla) pero observo y escucho día a día (a mi misma inclusive) diciendo que el sistema no "nos deja" hacer mucho.
Qué voy a hacer, yo solo no puedo con todo esto? y si me botan? y si me quedo sin trabajo?
Y es así como entonces todo continua igualiiiito, si es verdad tenemos más tecnología, si es verdad tenemos más presupuesto, si es verdad... tantas cosas.... pero adentro, en su mero centro, en el corazón del asunto, todo está igual (o peor)
Y porque? porque señores la Administración Pública somos nosotros!!! No es algo que va a arreglarse solo como por arte de magia. Somos nosotros los funcionarios de carrera quienes con nuestro quehacer técnico hacemos de ella lo que es.
Ser funcionario público es mucho más que seguir instrucciones! Ser funcionario público es defender lo PÚBLICO, lo que es de todos, para todos y no para unos pocos.
Es nuestro deber velar por ello, es nuestro deber para eso nos pagan, para ser garantes de que lo Público lo sea realmente y no solo en el papel.
Si es cierto hay normas, leyes, estatutos, burocráticos (en el sentido peyorativo del término) entorpecedores y que hacen infinito el camino del cambio. Pero qué podemos hacer desde nuestro puesto de trabajo?
Puede alguien realmente decirme "esto es así y lo haces así” por encima de lo que dice la Ley, la normativa, el manual de procedimientos?
Donde estoy yo como ente participativo en todo esto? Díganme ingenua pero estoy realmente convencida que el cambio no va a llegar porque me pongan un BUEN JEFE, o porque a algún gobierno de turno se le ocurra cambiar las leyes.
Ángel Lombardi, de quien me declaro fanática No. 1, hablando de nosotros los venezolanos dice: "...Otra negación de la modernidad ha sido el desprecio por las formas y los procedimientos, seguimos pensando en los hombres providenciales y las soluciones mágicas inmediatistas, sólo cuando asumamos el principio de la norma general, el respeto a la misma, el cumplimiento de las leyes y el cumplimiento del deber, no como una concesión o un favor, sino como UNA OBLIGACION LEGAL Y MORAL; en ese momento habremos entendido y asumido, la importancia y pertinencia de la tecno-burocracia que decía Max Weber... El progreso o desarrollo es un proyecto histórico que debe ser asumido POR TODA LA POBLACION SIN MAGIA Y SIN COMPLEJO"
El cambio que se requiere es más profundo... está en la cabeza y en el corazón de cada uno de nosotros, está en el pequeño paso que doy día a día siendo fiel a mis principios, defendiendo mis derechos en primer lugar, como ciudadana de este país y en segundo pero para nada menos importante, como Funcionaria de este país.
Perdonen lo largo de esta introducción, hay mucho más por decir, pero por ahora los dejo, esperando sus comentarios....
Se que estoy entrando en un camino un poco tortuoso pero que no pienso dejar de defender... LaGeral.
Fuentes: Gestión de los RRHH en la A. P.: Documento del Prof. Albert Galofre del Instituto Nacional de Administraciones Públicas y CEDDET.
Ensayos de la inconformidad . Angel Lombardi. Edit. Universidad Católica Cecilio Acosta.
Las mayúsculas son mías.

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